Donde comer cuando estoy “on the road”

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La preparación de una jornada de visitas comerciales siempre me la planteo pensando donde voy a comer on the road cuando estoy en ruta. Puede sonar como poco profesional, pero son muchos años de carretera y cuando tienes que comer fuera por obligación quedas a merced del azar y de muchas otras circunstancias, y al final puedes acabar comiendo mal, de mala leche y luego a ver quien trabaja así.
Al principio pensaba “que suerte tienen los críticos gastronómicos” siempre comiendo fuera, incluso recuerdo a alguno decirme que era un trabajo muy duro, pero con el tiempo te das cuenta que tiene razón, es un trabajo duro, muy duro. Claro que cuando peor lo pasan algunos de ellos es cuando les invitan a comer y no pagan la factura, que sufrimiento. Yo al contrario que otros tengo que plantearme donde comer con un presupuesto reducido, ya que tampoco tengo una tarjeta de empresa ni dietas ni quiero deber favores a nadie. Por eso, tengo que ser muy selectivo y tengo mis sitios preferidos.

Fideos de Restaurante CIRO Valencia

Arroz con habas tiernas de Julio Vargas de Sagra

Figatell de sepia, croqueta de puchero y fresquito de tomate de El Baret de Miquel DENIA.

 

 

 

 

 

 

 

Muchos clientes me dicen, a ver si vienes a comer o cenar algún día, y claro me ponen en un compromiso. Voy a explicar algo que creo que entenderéis para justificar porque no suelo ir a algunos sitios donde me sugieren ir:
– Porque coartas mi libertad, y eso me produce rechazo. A mi no se me ocurre decirle a nadie: -¿a ver cuando vienes a mi tienda a comprar? No soy el único que se dedica a esto, aunque ya trataré de ser bueno en mi trabajo para que seas mi cliente y me compres los uniformes.
– Porque entiendo la comida como un acto de fe (toma ya), es mi tiempo y mi espacio y lo comparto con quien quiero.
– Porque aunque quisiese no podría comer en todos los restaurantes de mis clientes, son muchos y muy buenos. Eso no quita que tenga una lista de sitios que me gustaría visitar.
– Porque igual que mis clientes son libres de comprar donde quieran y no son propiedad mía, yo como donde me apetece.
– Porque yo lo mismo disfruto con un buen bocadillo que con una tocineta ahumada a la brasa de sarmiento con patata trufada, boletus y aire de humo, por poner un ejemplo.
– Porque suelo comer solo, y a lo mejor no estoy cómodo en un sitio muy puesto, servicio elegante y mantelería de hilo. A veces prefiero comer en la barra de un bar o en una mesita apartada donde pueda leer o escribir, otras veces y según el grado de confianza que tenga a lo mejor me apetece charlar con el cocinero.
– Porque soy un tipo raro, y no voy a comer al sitio donde me compren más chaquetillas, hay sitios donde voy habitualmente y ni siquiera saben a que me dedico.
– Y sobre todo porque soy libre para elegir y eso me hace feliz.

Así que, aviso a navegantes si no queréis ponerme en un compromiso, no me preguntéis cuando voy a comer a vuestro restaurante.

Nacho Lurbe
UNIPRO ON THE ROAD

4 Comments

    • Muchas gracias Jordi, es un post muy meditado y que tenía muchas ganas de publicar. Sobre todo porque cada vez aguanto menos la hipocresía, me estaré haciendo mayor.

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